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Sistema de vigilancia aérea

AVIALSA T-35, S.L. ha desarrollado la mecánica operativa de un nuevo sistema de prevención y extinción de incendios forestales con medios aéreos denominados AVA (Aviones de Vigilancia y Ataque).

Básicamente, con el Programa AVA se pretende conseguir una notable mejora en la extinción de incendios forestales mediante una rápida detección e inmediato ataque aéreo en su fase inicial. Para ello, se debe realizar un número determinado de patrullas aéreas que siguen unas rutas prefijadas, diseñadas de forma óptima en el espacio y en el tiempo para que de esta forma sean lo suficientemente rápidas y directas con el fin de detectar de forma inmediata el incendio forestal, o en el peor de los casos, se produzca una reducción del tiempo empleado en el ataque al incendio.

Sistemas de Vigilancia AéreaCabe la posibilidad de que un incendio forestal sea detectado por otros medios (bien sean aéreos o terrestres), inclusive en estos casos, seguiría existiendo una mejora radical en la disminución del tiempo de ataque al incendio, ya que como se ha descrito anteriormente, con este método se estará aprovechando la amplia disponibilidad de los aviones durante los vuelos de patrulla. Todo lo descrito anteriormente, junto con la notable reducción de los costes al utilizar estos aviones, así como el alto rendimiento y la enorme precisión en el lanzamiento de productos retardantes, hace del denominado programa AVA un método enormemente efectivo en la Observación y Ataque Inicial en la Extinción de Incendios Forestales.

Hasta ahora, las aeronaves ligeras comúnmente utilizadas eran demasiado frágiles, lentas y con falta de potencia, aunque su uso estaba justificado debido al factor económico y porque podían utilizar las pistas de aterrizaje forestales (STOL). Por otra parte, las aeronaves más potentes y de mayor tamaño no eran aptas por su imposibilidad de usar estas pistas auxiliares, así como por los altos costes operativos de las mismas.

En cuanto al material aéreo, se ha seleccionado el avión Air Tractor AT-802A Fireboss, por ser el que mejor cumple los requerimientos del programa AVIONES DE VIGILANCIA Y ATAQUE. Este avión puede operar desde campos no preparados, posee un espectro de velocidades muy favorable y su mantenimiento es sencillo. Su sistema de descarga es el más moderno a nivel mundial, y posee innumerables posibilidades de programación de las descargas. Otro de los factores favorables del AT-802 es su alta maniobrabilidad, inclusive plenamente cargado, que le permite lanzar las descargas con gran precisión en zonas de difícil orografía.

 

A. Rutas de vigilancia. Patrullaje forestal

La configuración del avión debe permitir alojar, además del Piloto, un segundo tripulante que realizará las siguientes misiones:

  • Observación visual de la zona prefijada.
  • Comunicaciones con la central y otros medios aéreos.
  • Manejo de cámaras y emisión de imágenes.
  • Coordinación local con otros medios.

Se trazarán las rutas adecuadas, de las cuales se dan ejemplos más adelante, que permiten sobrevolar las zonas anteriormente definidas con peligro potencial de incendio en función de:

  • Condiciones y/o previsiones meteorológicas.
  • Eventos sociales en zonas de riesgo.
  • Previsión de intencionalidad.
  • Cualquier otra circunstancia que aconseje el control de determinadas zonas forestales.

Con todo ello, se pretende conseguir:

  • Detectar el incendio.
  • Notificar a la Central:
    • Ubicación del fuego (coordenadas GPS).
    • Estado actual del siniestro.
    • Previsión del desarrollo.
    • Evaluación de necesidades.
    • Investigación de las posibles causas del inicio del fuego.
    • Posibilidad de peligro en zonas habitadas colindantes.
  • Disuadir a posibles incendiarios.

La disponibilidad de estos aviones será permanente, dotando a las tripulaciones de equipos de telefonía móvil (TMA), que permitirán su activación las 24 horas del día.

B. Rutas de vigilancia. Ataque inicial

Una vez detectado el foco del incendio, notificado a la Central y recibida la orden de ataque al fuego, se realizará la mezcla de espumantes adecuada al tipo de combustible y se programará posteriormente la/s descargas en el ordenador del avión.

Para esta actuación, la configuración del avión ha de permitir:

  • Transportar un mínimo de agua durante la patrulla.
  • Disponer de un depósito de espumante para ser inyectado en vuelo momentos antes de la descarga.
  • Equipar un sistema de compuerta de descarga.
  • Todos los requerimientos necesarios en una aeronave para la extinción de incendios (potencia, maniobrabilidad, resistencia estructural, etc.).

Este avión servirá de radiofaro para las demás aeronaves y medios terrestres que se dirijan al incendio, informándoles de su posición por medio de:

  • Coordenadas GPS.
  • Comunicación por radio.
  • Ayuda visual.
  • Emisión de mensajes por altavoz exterior.
  • Un primer lanzamiento de 3.100 litros (agua con espuma).
  • Lanzamientos posteriores con retardante para hacer cortafuegos químicos.
  • Enviar retardante a desde la base más próxima para reducir el tiempo del ciclo.
  • Control de los alrededores para prevenir posibles fuegos simultáneos.

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